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Pavla Maček Eiletz

Pavla (Pavči) Eiletz, de nacimiento Maček, nació el 18 de enero de 1929 en Logatec. Su padre era Jakob y su madre Marija Maček. También tenía tres hermanas: Majda, Martina y Polonca. Pavla y hermana Polonca, quien era dos años mayor que Pavla, se educaban y residían con las ursulinas. A finales de la guerra llegó un miembro de la Guardia Nacional del pelotón de Logatec y las avisó que su familia escapó y que podían irse con ellos. Primero estaban indecisas, pero al final las dos decidieron escapar también. De Carintia las devolvieron a Yugoslavia el 28 de mayo con los miembros de la Guardia Nacional. Llegaron a Teharje el 31 de mayo de 1945. Ahí las interrogaron. Las preguntaron por qué habían huido. Se quedaron en Teharje hasta la amnistía. Después de que las habían dejado ir, se escondían en Liubliana en la casa de su tía.

Su familia, que en ese período estaba en Treviso, buscó a un mercante con el que había hecho negocios ya antes de la guerra. El mercante varias veces visitó a la tía en Liubliana y traía las cartas de la familia. Así se enteraron que las chicas estaban en la casa de la tía. Querían que ellas dos se reunieran con ellos. La salud de Pavla era delicada. Se fue a médico y él le dio el certificado con el que le prescribió el viaje al mar, en compañía de la hermana. Con la ayuda de las ursulinas y del páter Tominec obtuvieron pasaportes legales y así escaparon a través de la frontera a Treviso y se reunieron con su familia.

El padre ya antes de la guerra era mercante con madera, también tuvieron un molino. Él estaba en una lista negra y lo condenaron a muerte en ausencia. Lo inculparon que en su casa fue organizada la Mano negra. A la hermana Polonca y al padre los inculparon también que colaboraron en el asesinato de un vecino. Ya que la Mano negra no atrapó al vecino, mataron a su mujer e hija. Según Pavla, el padre y Polonca no tenían nada que ver con la Mano negra. Tan sólo su sirviente era su miembro y más tarde él también fue asesinado. Pero el padre sí participó en la organización de la Guardia Nacional en Logatec.

Tres años vivían en varios campos de refugiados en Italia: Monigo, Servigliano, Senigallia, Barleta, Bagnoli. Pavla terminó el liceo en el campo de refugiados, Polonca y Martina ya se matricularon en la universidad, mientras que Majda trabajaba en la oficina del campo de refugiados. El padre tampoco en el campo de refugiados sentía que estaban a salvo. Cuando surgieron las oportunidades para la mudanza de los refugiados a otros estados, tenía claro que tenían que continuar el viaje. Primero pensaban irse a los Estados Unidos de América. El padre tenía a un hermano en EE. UU. y en una carta le pidió por el patrocinio, pero el hermano respondió que no quería tener nada que ver con los traidores. Pensaban también sobre Canadá y al final se decidieron por Argentina. Con el barco Santa Cruz llegaron a Argentina el 29 de marzo de 1948.

Pavla escribió un diario dos años después del suceso en el que a ella y a su hermana las devolvieron a Yugoslavia, describió su experiencia en el campo en Teharje y el período previo al reencuentro con la familia en Italia. La historia también fue publicada en la revista Zaveza 4, núm. 13, bajo el título «Tudi jaz sem šla skozi Teharje» (Yo también llegué a vivir Teharje): http://nszaveza.github.io/articles/13-tudi-jaz-sem-sla-skozi-teharje/.


Grabado: noviembre de 2013, Buenos Aires (Argentina)

Entrevista realizada y grabada por: Renato Podbersič y Tamara Griesser Pečar

Preparación para la publicación:  Mirjam Dujo Jurjevčič