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Paulina F. Dolinar y Mira Kosem Borštnik

La familia Adamič vivía en Sodražica cerca de Ribnica. El padre Tone era trabajador de mantenimiento de carreteras y su madre Pavla era ama de casa. Tenían una pequeña granja. Tuvieron cuatro hijos: Pavla, Rada, Mira y Tone. La Segunda Guerra Mundial afectó mucho a su vida. Ya en 1942 los italianos quemaron su casa con bombardeo, por lo cual se fueron a vivir con los padres de mamá en Jelovec, y de ahí a la casa de Ivan – el hermano de mamá. Entre los años 1941/42 en la montaña cercana Travna gora aparecieron las formaciones de los partisanos, comandadas por Stane Semič – Daki. Cuando los italianos empezaron a retirarse, los partisanos los dispararon. Los italianos se vengaron quemando la aldea e internaron a los hombres y muchachos en Rab y otros campos de concentración. Porque sabía italiano, el padre ayudaba varias veces y salvó a algunos rehenes. Los partisanos le reprocharon eso, por lo cual lo pusieron en la lista negra, considerándolo ayudante y colaborador del ocupante.

En diciembre de 1943 el padre se fue a Liubliana para buscarse el trabajo. Trabajaba en ferrocarril. En marzo de 1944 lo movilizó guardia costera nacional y lo llevaron a Trieste a instrucción. Por la vejez y enfermedad jamás lo enviaron a misiones militares. En junio de 1944 lo dieron de alta y se fue a Ribnica donde se quedó hasta el 4 de mayo de 1945. Luego se retiró con los civiles hacia Austria, pensando que se estaba yendo por un tiempo breve, pero se fue para siempre. En el campo de refugiados Spittal construía chozas, trabajaba como jardinero y zapatero. El día 18 de mayo de 1949 llegó como refugiado a América. Primero se alojó en la casa del hermano, luego en la casa de los Čampa y se empleó en una fábrica en la que se quedó hasta la jubilación.

Mamá e hijos que se quedaron en patria, trabajaban en dos granjas y vivían en la casa del tío Ivan quien en 1947 regresó del campo de refugiados en Carintia. Le ayudaban en el establo y en los inviernos tejían. La vida en la pobreza y sin padre los hicieron más firmes en la lucha por la supervivencia. Con todas las fuerzas lucharon para mantener la dignidad a pesar de que fueron avergonzados, no tenían comida ni otros menesteres, fueron marginalizados y marcados como los colaboradores del ocupador. Llegaron a vivir muchas humillaciones y acosos, pero no cedieron bajo la presión del sistema comunista. Pasados diez largos años de la vida separada por fin lograron reunirse con el padre. El día 19 septiembre de 1955 se fueron de Sodražica en tren hasta Génova, y luego continuaron su viaje con el barco Andrea Doria. El día 30 de septiembre de 1955 llegaron a América. A pesar de que entraron en un mundo nuevo que requería muchas adaptaciones y descubrimientos de un entorno diferente, eran felices por reunirse con el padre.

Nueva angustia empezó con la confiscación de su granja en la patria durante el viaje a América. El padre envió muchas quejas a las oficinas en Yugoslavia, pero sin éxito. En 1967 no tuvo otra solución que tomar la decisión dura de vender la tierra conforme el convenio entre
Yugoslavia y EE. UU. Sólo tres veces recibió una recompensa simbólica, pero luego faltaron los recursos financieros y dejaron de pagarle la recompensa. Así fue como la familia Adamič se quedó sin todo.

Pero la vida continuó. Pavla, Rada, Mira y Tone se adaptaron a la comunidad eslovena, encontraron a sus medias naranjas y formaron familias. Hoy a sus numerosos hijos, nietos y bisnietos con respeto y amor cuentan sobre su patria y el camino que tenían que pasar. Todavía están entre las dos patrias, o como dice la testigo Mira Kosem Borštnik a final de su narración: «A mí me parece que cuando te vas una vez de la casa, seguro que llegas a ser un extraño. De todas formas, la vida empieza en otro lugar y ahí es donde vives. Pero en ninguna parte estás completamente aceptado. ¡Sé que soy una eslovena y amo a mi patria!»

El testimonio de las hermanas Adamič fue parcialmente usado también en la publicación bilingüe Jaz vem, da sem Slovenka, jaz ljubim domovino! (¡Yo sé que soy una eslovena, yo amo a mi patria!)Camino de exilio de la familia Adamič de Sodražica. El libro fue publicado en 2016 por Študijski center za narodno spravo (Centro de Estudios para la Reconciliación Nacional).


Grabado: 11 de octubre de 2011, Cleveland (EE. UU.)

Entrevista realizada por: Marta Keršič, cámara: Jelka Piškurić


En la rectoría en Sodražica el día 13 de julio de 2017 se celebró la presentación de una publicación bilingüe bajo el título Jaz vem, da sem Slovenka, jaz ljubim domovino! Begunska pot družine Adamič iz Sodražice. El libro, publicado por Študijski center za narodno spravo / Centro de Estudios para la Reconciliación Nacional en 2016, cuenta sobre el viaje de refugiados de la familia Adamič. Además de las autoras del libro Marta Keršič y Jelka Piškurić, a la presentación asistieron también Mira y Paulina, las hermanas de la familia Adamič.


PRESENTACIÓN DEL LIBRO POZDRAVLJENA, ZEMLJA (TIERRA, TE SALUDO) DE MIRA KOSEM

El martes 12 de septiembre de 2023 en el Centro de Estudios para la Reconciliación Nacional presentamos la primera obra de Mira Kosem bajo el título Pozdravljena, zemlja.

El libro publicado por la editorial Mladika, junto con la autora Mira Kosem lo presentó el editor Ivo Jevnikar, quien habló sobre la rica trayectoria de la vida llena de pruebas de Mira Adamič, nacida en Sodražica. En 1945 al padre de Mira la llevó la ola de los refugiados quienes se retiraban de Eslovenia por el temor ante el comunismo. Desde el campo de refugiados se mudó a Cleveland en EE. UU., donde pasados diez años su mujer y cuatros hijos se reunirán con él (1955).

Mira pronto se incluyó a la comunidad eslovena y luego se casó con Marjan Kosem. Tuvieron tres hijos. Ambos eran miembros activos de la comunidad y contribuyeron a su crecimiento. Después de la muerte prematura de su marido, Mira llegó a conocer a Pavle Borštnik, con quien se casó en la edad madura y continuó el trabajo activo para la comunidad eslovena. Durante todos esos años, Mira no dejaba de escribir y publicaba sus textos en varias revistas. El amor por la patria, el entusiasmo por la proclamación del estado de Eslovenia y al final, el camino terapéutico después de perder también al segundo marido, la llevaron a escribir memorias que unidas llegaron a ser un libro grandioso.

Además de la autora y el editor, en la presentación del libro Pozdravljena, zemlja colaboraron también el historiador Dr. Jože Možina y la colaboradora del Centro SCNR Marta Keršič. Mira ya les mostró su cordial hospitalidad en su casa en Cleveland y les abrió la puerta de muchos otros testigos entre los eslovenos en EE. UU. Las memorias grabadas no se perdieron en el olvido y hoy día están disponibles para un público más amplio entre los eslovenos en la patria, las regiones transfronterizas y por todo el mundo.

El libro de Mira Kosem es un testimonio conmovedor sobre los tiempos que marcaron a muchos eslovenos durante la Segunda Guerra Mundial y en posguerra. A la vez, es una historia que se lee agradablemente, porque está tramada de experiencias personales de la persona que en el viaje lleno de desafíos emanaba la calidez humana, sinceridad y la alegría cotidiana. El contenido del libro revela la trascendencia de una mujer madura, quien a pesar de su gentileza y compasión se atrevía a dar pasos resueltos y audaces.


PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE MIRA KOSEM POZDRAVLJENA, ZEMLJA (PATRIA, TE SALUDO) EN SODRAŽICA

En la iglesia parroquial en Sodražica el 15 de septiembre de 2023 se celebró la presentación del libro de la autora Mira Kosem, con el título Pozdravljena, zemlja.

La celebraron la autora Mira Kosem, el historiador Dr. Renato Podbersič, Mons. Mag. Franci Petrič, al igual que el editor del libro y de la colección Zapisi iz zdomstva / Escritos del exilio (Mladika, Trieste) Ivo Jevnikar.


Preparación para la publicación: Marta Keršič y Mirjam Dujo Jurjevčič