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Milan Zajec

Pavle Borštnik de Cleveland dejó al legado de Študijskemu centru za narodno spravo / Centro de Estudios para la Reconciliación Nacional dos escritos en los que describe las memorias de Milan Zajc, uno de los salvados de la matanza de posguerra en Kočevski rog.

En la primera carta Pavle Borštnik nos presenta su historia durante la Segunda Guerra Mundial y después de ella, añadiendo las memorias de encuentros con un salvado de Kočevski rog, el miembro de la Guardia Nacional Milan Zajc. En su carta expresa su respeto profundo hacia su actitud y actividad, que ante todo fue marcado por el testimonio de Milan, ya que era uno de los pocos que lograron evadir la muerte inminente en los abismos de Kočevje. Asimismo, Borštnik expresa su admiración hacia la sabiduría que a Milan Zajc lo llevó hacia las reflexiones sobrias sobre cómo era la misión de los miembros la Guardia Nacional sobrevivientes en el exilio los tiempos de posguerra.

La segunda carta fue escrita en la ocasión de la despedida de Milan Zajc, que pereció en 2013 en Cleveland. Borštnik en ella evoca su carácter simple y sincero, y añade: «…no realizó ningún éxito increíble en un aspecto o el otro, tampoco obtuvo algún título académico destacable, ni era artista, escritor o musico, aunque el destino reconoció su título honorífico que llevó hasta su muerte verdadera: ¡era – miembro de la Guardia Nacional eslovena!

Breve descripción del camino de la vida de Milan Zajec

Milan Zajec nació en 1925 en Veliki Gaber en la Baja Carniola en una familia con once hermanos, de los cuales seis eran miembros de la Guardia Nacional. Uno cayó durante la guerra, mientras que a los cuatro devolvieron a Vetrinj y fueron asesinados en Kočevski rog. A Milan también se lo llevaron el 2 de junio de 1945 a ese lugar de muerte. Era el testigo de la matanza horrorosa de miles de miembros de la Guardia Nacional y él mismo también saboreó el toque de la muerte, al buscar la salida del abismo, lleno de sus compañeros de guerra, durante varios días. El día 6 de junio, cuando anocheció, él sí logró salir del foso y escapar al mundo salvaje de los bosques de Kočevje. Escapó a la casa de su tía. Ahí más tarde lo visitó el obispo Lenič. Él le ayudó a retirarse en abril de 1946 a través de la frontera a Italia. En diciembre de 1947 Zajec se fue a Estados Unidos de América. Describió las memorias a las experiencias crueles en un libro bajo el título Ušel sem smrti. Murió el 20 de diciembre de 2013, y el 27 de diciembre fue enterrado en Cleveland en EE. UU.

El acceso a las cartas de Pavle Borštnik está disponible en el enlace siguiente:



Preparación para la publicación: Marta Keršič