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Jožef Gorše

Jožef Gorše nació en enero de 1942 en Nadlesk, en la municipalidad de Loška dolina. Apenas unos meses después de su nacimiento, el día 5 de junio de 1942 llegaron los italianos y llevaron a los hombres de las aldeas Nadlesk, Dane y Podcerkev al campo de concentración. También a su padre y tío, entre otros. Los llevaron a Ustica, una pequeña isla cerca de Sicilia. En junio de 1943 a los prisioneros los llevaron a Padua. Después de la capitulación de Italia en septiembre de 1943 los alemanes ocuparon esa parte de Italia y llevaron a los prisioneros al cuartel Belgijska kasarna en Liubliana. Ahí fue determinado que el padre se fuera a Alemania, mientras que al tío le permitieron que volviese a casa. Pero como iban a trasladar al padre a Alemania, el tío decidió acompañarlo. Los enviaron a Dachau. Trabajaban en un campo de trabajo forzoso en dos turnos, doce horas de día y de noche. Alrededor de las fábricas estaban trincheras en las que los prisioneros se escondían en el caso del ataque aéreo. A finales de guerra a los 7000 prisioneros los hicieron caminar 7 km lejos de Dachau. Los alemanes dispararon a cada prisionero exhausto. El tío en ese camino por poco murió. Al grupo luego lo retomaron los soldados de la alianza. Al llegar a una aldea, los prisioneros tuvieron tanta hambre que comieron la comida de gallinas, y los que exageraron, murieron. Los soldados de la alianza retomaron a los presos del campo como prisioneros de guerra y luego los transportaron con trenes a sus casas. El padre y el tío bienaventuradamente llegaron a su casa en junio de 1945. El tío pronto obtuvo un empleo, y el padre tardó cinco años en encontrar trabajo, porque no quiso hacerse miembro de la cooperativa. Su razón para eso era porque se oponía a la nacionalización y la entrega obligatoria que gravemente afectaron a los agricultores. Durante ese tiempo el padre trabajaba en bosque como leñador y también se ocupaba con la matanza de los puercos. En 1951 obtuvo un empleo como carnicero y trabajó hasta la jubilación.

Jožef terminó la escuela primaria y la escuela de nivel medio (nižja gimnazija) en Stari trg. Trabajaba en la empresa Kovinoplastika Lož. Desde el 1969 hasta el 1996 alternamente ejercía la función del comandante y del presidente de la sociedad de los bomberos voluntarios Prostovoljno industrijsko gasilsko društvo (PIGD) Kovinoplastika Lož. Además, como comandante de sector participó activamente en la asociación de bomberos Gasilska zveza Cerknica. Participó en trabajos voluntarios numerosos en Loška dolina y era el alcalde de la municipalidad de Loška dolina en los años 1999 y 2000. Recibió muchos reconocimientos y condecoraciones por su trabajo en Loška dolina.

Participó activamente en el proceso de la independización de Eslovenia. Las armas de las fuerzas de Defensa Territorial (Teritorialna obramba – TO) de Loška dolina estaban almacenadas ya desde el año 1968 en dos localidades: Kovinoplastika Lož y Gaber. Jožef incluso antes de la guerra de independización pertenecía a una unidad ligera de la TO cuya misión era cerrar la frontera con Italia. Ahí fue encargado de la movilización. Su cuartel estaba en Rakek y dos días por año tuvieron ejercicios con armas. También recibían listas de armas de la TO y averiguaban si alguna faltaba. A pesar de eso el armamento todavía era incompleto. En mayo de 1990, cuando el Ejército del Pueblo Yugoslavo (JLA) recogía las armas de la TO en Eslovenia, también fueron llevadas las armas de las ambas localidades de Loška dolina. Las armas en mayoría eran obsoletas. En octubre de 1990 cuando el cuartel general de la TO de la República en Liubliana estuvo ocupado, un conocido llamó a Jožef que llegara a Kovinoplastika Lož. Ahí ayudaba a la descarga de las armas que habían venido de la región de Kočevska Reka, y luego se fue a Kočevska Reka con dos otros representantes del departamento de la defensa por otro envío. Ahí estaban almacenadas las armas obsoletas confiscadas de los alemanes y otros que después de la guerra huían a través de la frontera a Carintia. Pero su mantenimiento había estado bueno. Las armas luego fueron almacenadas en la empresa Kovinoplastika Lož. Durante la guerra de diez días Jožef era el miembro del cuartel general de la TO a nivel de la comunidad local. El cuartel había sido formado antes, p. ej. cuando tuvieron los ejercicios con armas con el Ejército del Pueblo Yugoslavo, el cuartel participó activamente en ellos. Durante la guerra de la independización, dentro de la organización militar del cuartel general había varios departamentos: departamento de radiocomunicación, departamento de inteligencia (en cada aldea había un representante de servicio de inteligencia), departamento de movilización. Durante la actividad militar, en el cuartel general tenían desarrollada la actividad de vigilancia y guardia. Colaboraron muy bien con las fuerzas croatas que se activaron en esa época. De esa manera estaban muy bien informados sobre varios movimientos del Ejército del Pueblo Yugoslavo en Croacia hacia Eslovenia. Jožef no dejaba de advertir que lo peor iba a ser cuando una vez llegaran a usarse las armas. Por eso advertía a todos los que se marchaban a los puestos que evitasen el uso de las armas, ya que, una vez iniciado el conflicto, tarda mucho de acabarse. A esa región se refugiaron muchos soldados del Ejército del Pueblo Yugoslavo, a los que más tarde los reunieron en el cuartel antiguo del Ejército del Pueblo Yugoslavo en Bloke. Así el cuartel local en Loška dolina cautivó a dos refugiados a los que luego exitosa y afortunadamente volvieron a Serbia y Kosovo. También ocurrieron dos casos con víctimas mortales, lo que eran consecuencias de accidentes. Lo que más le sorprendió en la guerra de la independización fue que el cuartel local fue formado por personas de varias convicciones políticas, pero todos actuaban unánimemente. Cada uno entre ellos se esforzaba a proteger los habitantes de Loška dolina en la mayor medida posible.


Grabado: 10 de mayo de 2021, Nadlesk (Eslovenia)

Entrevista realizada y grabada por: Mirjam Dujo Jurjevčič

Preparación para la publicación: Mirjam Dujo Jurjevčič y Marta Keršič