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Jelka Mrak Dolinar

Jelka Mrak Dolinar nació en 1925 en Kranjska Gora. La historia de su familia es un cuento especial. Aborda el tema del exilio de sus padres por la violencia fascista en el Litoral, cuenta el desalojamiento de la familia por parte de los alemanes durante la ocupación y la fuga ante la violencia comunista, con todos los sucesos que siguieron.

Al finalizarse la guerra, en mayo de 1945 ella y su hermana Krista como voluntarias acompañaron a los heridos del hospital en Liubliana. El tren con los heridos que eran miembros de la Guardia Nacional llegó hasta la estación de ferrocarril en Lesce. Ahí salieron del tren los médicos y los que eran levemente heridos, mientras que las hermanas Mrak y otro personal acompañante se quedaron con los que eran gravemente heridos. Luego los partisanos ocuparon el tren y llevaron a los captivados al campo de concentración Šentvid nad Ljubljano. Las condiciones en el campo eran extremamente difíciles, la comida era pésima. Por todas partes estaba mugre y los atacaban los piojos.

A las hermanas Mrak de ahí las llevaron a las cárceles judiciales en la calle Miklošičeva cesta en Liubliana. En la primera audiencia las condenaron a seis años de la privación de la libertad con el trabajo forzoso y cuatro años de la privación de los derechos políticos. En la sentencia les fue reprochado que habían sido delatoras y las colaboradoras de ocupante. En la primavera de 1946 siguió otra acusación, que traicionaron al vecino al que lo enviaron a Dachau y que ahí murió. Las condenaron a doce años de la privación de la libertad con el trabajo forzoso y seis años de la privación de los derechos políticos.

Las trasladaron a cumplir la condena en Begunje na Gorenjskem y de Begunje las enviaron a Rajhenburg en junio de 1948. A pesar de sus manos enfermas, Jelka trabajaba en un taller de costura.

En el otoño de 1949 las llevaron a la construcción de la carretera de hermandad y unidad en Eslavonia. Ahí estuvieron nueve meses. Trabajaban duro y los trabajos duraban desde la madrugada hasta el atardecer. Tuvieron que romper piedras, hacer terraplenes para la carretera, descargar los vagones con material de construcción, mientras que la comida era pésima. Las prisioneras dormían en las chozas en literas. Jelka tuvo disentería y tifus. La comandante de la prisión – la partisana Dara acosaba a las prisioneras. Las prisioneras se rebelaron por las condiciones insoportables.

A las hermanas Mrak las llevaron al auditorio a Nova Gradiška. Después de los nueve meses de trabajo en la carretera de la hermandad y unidad las regresaron a Rajhenburg. A finales de 1950 las indultaron y en enero de 1951 las dejaron ir.

Ahora surgió la pregunta: ¿adónde ir? Su casa fue derrumbada y los padres se retiraron a Carintia como refugiados. Así las hermanas de Mrak se fueron a Polje a la familia de Gabrovšek que las acogió como si fueran sus propias hijas. Mamá de los Gabrovšek las visitaba cuando estaban en la cárcel. Luego se fueron a la casa de sobrino en Most na Soči donde estaban medio año. La hermana se fue a Liubliana, y después de ella Jelka también.

Krista se puso a investigar las acusaciones del vecino que murió en Dachau y consiguió pruebas que anularon su condena y comprobó que eso era un proceso político con fines propagandísticos en contra de ellas. En 1952 Jelka logró irse a Austria, a Spittal donde vivían sus padres. Ahí llegó a conocer a su esposo y se formó la familia, mientras que la hermana Krista se quedó en Liubliana y se casó ahí.

La señora Jelka anotó sus memorias en el libro Brazde mojega življenja (Rascaduras de mi vida).

Su testimonio fue usado parcialmente también en una publicación bilingüe bajo el título Skozi čas preizkušenj Politična zapornica Jelka Mrak Dolinar (En los tiempos de las pruebas – la prisionera política Jelka Mrak Dolinar) y representado en una exposición bajo el mismo nombre. El libro fue publicado en 2017 por Študijski center za narodno spravo (Centro de Estudios para la Reconciliación Nacional).


Grabado: 10 de septiembre de 2009, Študijski center za narodno spravo (Centro de Estudios para la Reconciliación Nacional), Liubliana (Eslovenia)

Conversación conducida por: Renato Podbersič y Maja Weiss, cámara: Damjan Hančič

Preparación para la publicación: Mirjam Dujo Jurjevčič y Marta Keršič