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Breda Kavčič, de nacimiento Tominc

Breda Kavčič (de nacimiento Tominc) nació en 1941 en Butanjeva, en la parroquia Šentjošt nad Horjulom. Los locales los conocían como los Globovškar – una familia de catorce hijos. Padre era maestro carpintero con su propio taller y mamá tenía un molino en el que molía los cereales de los agricultores locales. Los niños desde temprana edad fueron acostumbrados a cumplir con los quehaceres del hogar y alrededor de la casa. Antes de la guerra la parroquia de Šentjošt gozaba de una vida cultural, deportiva y social intensa, interrumpida por la guerra.

Al introducirse la guardia cívica en 1942, Janez – el padre de Breda se alistó a los guardias de Šentjošt, al igual que la mayoría de los aldeanos. Vivían constantemente en el miedo de los partisanos. Por eso la familia se mudó a una de las granjas vecinas en la cercanía de la frontera alemana, donde a los partisanos no se esperaba.

Al terminarse la Segunda Guerra Mundial, el padre de Breda quería ir con los miembros de la Guardia Nacional a Carintia, pero su mujer Frančiška se quedó embarazada. Por eso se quedó y se escondía en la casa de un campesino. Al final decidió salir del escondite. Primero tuvo que presentarse en Vrhnika, luego en Logatec y Šentvid, y de ahí lo llevaron a Kočevje. Los niños se quedaron solos con la mamá, que entretanto dio a luz. En agosto de 1945 al padre lo dejaron ir debido a la amnistía, pero al regresar a casa se quedó enfermo de los nervios. En 1952 le nacionalizaron el taller, al igual que un poco de tierra alrededor de la casa. Ya no era dueño de su taller.

Ančka in Marjanca – hermanas mayores de Breda en mayo de 1945 se fueron a Carintia con los demás civiles y miembros de la Guardia Nacional. De ahí se fueron a América de Norte. Papá y mamá las visitaron varias veces. Mantuvieron el contacto regular a través de las cartas. Desde América enviaban a la casa los paquetes con ropa y comida, lo que alegró a toda la familia. La primera y la última vez la familia se reunió en 1974, en la misa nueva de Jože, el hermano de Breda.

En los primeros años de posguerra, cuando Breda iba a la escuela, en el aula todavía tenían colgada la cruz encima de la pizarra. En la escuela se impartían también las clases de catequesis. A algunas maestras por sus convicciones las trasladaron desde Šentjošt a otros lugares. La cruz en la pared fue sustituida con los cuadros de Stalin y Tito. Breda continuó su educación en Polhov Gradec en una escuela secundaria. Luego encontró un empleo en la empresa Iskra Horjul, donde también se pudo sentir el espíritu de la época socialista que nunca del todo se deshizo de la tradición y del pasado.


Grabado: septiembre de 2018, Šentjošt nad Horjulom (Eslovenia)

Entrevista realizada por: Marta Keršič, cámara: Peter Keršič

Preparación para la publicación: Marta Keršič y Mirjam Dujo Jurjevčič