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Avguštin Sadar

El señor Avguštin Sadar nació el 6 de junio de 1928 en Petrušnja vas, cerca de Šentvid pri Stični, como el tercer hijo en una pobre familia campesina. Cuando tenía un año, el padre vendió la casa y compro una granja abandonada en Virje pri Stični. En familia nacieron cuatro hijos más, así que eran siete en total. Vivían en gran pobreza y muchas veces tenían hambre. A los seis años Gustelj (esto era su sobrenombre) empezó su educación en la escuela de Stična. Su mamá murió a los 35 años, cuando la hija menor tenía dos años.

Después de la muerte de mamá, Avguštin regresó a los abuelos a Petrušnja vas y continuó con su educación hasta que cumplió catorce años. Ahí fue cuando los italianos ocuparon Šentvid. En mayoría de los casos se ganaba la vida con ellos, si le daban algunos macarrones.

Cuando tenía quince años, el padre lo mandó a servir como sirviente y pastor en una finca grande. Ahí con frecuencia pasaban los partisanos, y él tenía que llevarlos a diferentes lugares. Huyó por malas condiciones y regresó a los abuelos.

A los diecisiete años recibió una invitación a alistarse en la Patria Nacional y se fue a Liubliana a la instrucción de dos meses. Luego se instaló con los demás en Velike Lašče, donde guardaban la estación. Eso duró cinco meses.

La Alemania nazista capituló en 1945. Avguštin se fue a pie con los demás miembros de la Guardia Nacional hacia Carintia austríaca. Alcanzaron el campo de Viktring – Vetrinjsko polje, dónde los ingleses les ordenaron que entregaran las armas. Oficiales de la Guardia Nacional se fueron hasta los comandantes ingleses y les pidieron que les recibieran como prisioneros de guerra, pero sin éxito. A los miembros de la Guardia Nacional les prometían que iban a llevarlos a Italia donde se formaría un ejército que lucharía contra los partisanos. Pero, en realidad sucedió algo diferente. Los metieron en los vagones en los que entraron partisanos armados y los regresaron a Yugoslavia. En Radovljica los pusieron en filas. Separaron a los que nacieron en 1927 y 1928, y a los demás los llevaron adelante.

Desde Kranj los hicieron caminar hasta el edificio «škofovi zavodi», en Šentvid nad Ljubljano. Los dejaron en el sótano, a yacer en suelo, alineados como cerrillas. Dos meses yacían directamente en suelo; tenían muchos piojos. Su alimentación era sólo un vaso de agua turbia a día.

En 1945 proclamaron la amnistía y a Avguštin lo dejaron ir. Tal como muchos otros prisioneros, era muy débil, pero después de un mes en su casa, logró recuperarse un poco. Pronto lo llamaron a servir en el ejército yugoslavo. Después del servicio regresó a casa y se casó. Trabajaba con todo: cavaba la arena, descargaba vagones, producía ladrillo para su casa. Modernizó su casa y también se compró un coche. Formó una familia y era satisfecho, ya que los miembros de su familia cuidaban bien de él.


Grabado: octubre de 2018, Zaboršt, Šentvid pri Stični (Eslovenia)

Entrevista realizada por: Marta Keršič, cámara: Miha Drobnič

Preparación para la publicación: Marta Keršič y Mirjam Dujo Jurjevčič