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Anica Rahne

Anica Rahne nació el 13 de agosto de 1933 en Šujica en la parroquia Dobrova pri Ljubljani. En su vecindad su familia era conocida como pr’ Kanc, pero su apellido era Kožuh. El padre costurero y ama de casa adoptaron nueve hijos. Entre ellos había gran apego, compresión y amistad. Según Anica, los domingos por la tarde, cuando papá y mamá estaban de visita a la parentela, los niños solían cometer alguna que otra travesura, porque eran muy juguetones y llenos de energía. El padre era costurero artífice y empleaba a aprendices y ayudantes, y mamá les preparaba la comida. Porque tenían también a una pequeña finca y porque la familia era numerosa, emplearon a una muchacha para que les ayudara con los quehaceres domésticos. La fe era parte de su vida. Asistían a la misa regularmente, y cada día por la tarde se reunían para rezar el rosario. Consecuentemente mantuvieron una amistad fuerte con el cura local. Vivían una vida tranquila hasta que irrumpió la guerra, cuando su aldea fue ocupada por los italianos y cuando comenzaron a aparecer las primeras unidades partisanas. Ambos les causaron muchas congojas.

A los ocho años, Anica llegó a ser pastora en la hacienda de su tía y ahí se quedó ocho años. Después del cuarto grado, se presentó a los exámenes de admisión para el liceo y los aprobó con éxito. Pero porque perdió el plazo de matriculación, no pudo continuar su educación en el liceo, lo que la desalentó mucho. Eso sucedió durante la ocupación. El papá la consolaba y la convencía que intentara con la costura. Le posibilitó la educación en la escuela artesanal, y luego encontró un empleo en el taller de la señora Škabar, quien era una modista reconocida. Después de la guerra sus clientes fueron las esposas de los funcionarios políticos, p. ej. Nada Vidmar y Pepca Kardelj, entre otras. En una ocasión incluso la esposa de Tito, Jovanka, visitó su taller. Nuevas autoridades comunistas encarcelaron a la señora Škabar, quien tenía el taller en la calle Cankarjeva ulica en Liubliana. Cuando salió de la cárcel, le otorgaron un establecimiento para su taller. Pero este establecimiento, que estaba en la calle Kolodvorska, era bastante estrecho y desaliñado. Más tarde tenía el taller también en la calle Tavčarjeva. Cuando se jubiló, Anica trabajó para otra costurera durante un tiempo más limitado. Después de eso no trabajaba en ningún lugar y se quedaba en casa.

En frente (de izquierda): Mimi, Ludvik, mamá, Anica, Franci, papá, Tone, Angelca.
Detrás: abuelo.

Anica se acuerda cuando llegaron los italianos quienes se alojaron en la casa de su familia y dice que eran miedosos y unos cobardes. Luego endurecieron su política y llevaron a muchos lugareños a Rab, donde los internaron, entre otros también al padre y a Ludvig, el hermano mayor de Anica. Ahí los sometieron a gran hambre. Los prisioneros no dejaron de pelear contra los piojos y heterópteros. Al padre y al hermano los trasladaron desde Rab a Gonars y a Treviso. Después de la capitulación italiana regresaron a casa. Ludvik ya no pudo continuar su educación. Durante un tiempo se había estado escondiendo, y luego se alistó a la Guardia Nacional en Dobrova. El segundo hermano, Tone, ayudaba mucho en la casa y en la parroquia. El tercer hermano Franci era estudiante. El capellán Jože Perčič, quien huyó del territorio ocupado por Alemania, inspiró a Franci para el sacerdocio, pero él se quedó en el seminario tan sólo tres años. En 1960 a los 28 años tuvo un accidente mortal en la motocicleta. Eso fue un gran golpe para la familia, sobre todo para mamá, quien sufrió mucho por perder incluso el tercer hijo. Dos hijos mayores se fueron en mayo de 1945 como refugiados a Carintia, y de ahí los devolvieron y mataron en un lugar desconocido. La última vez cuando vieron a Ludvik fue en el campamento Teharje, pero sin Tone. Los restos mortales de ellos aún no han sido encontrados. Después de la guerra al padre lo llevaron de casa. Primero tuvo que presentarse en Vrhnika, de ahí lo enviaron al campo de concentración Šentvid y finalmente a la cárcel en Kočevje. Pasados cuatro meses regresó a casa.

Los Kanc eran vecinos de la familia Dolničar en la que nació el general Ivan Dolničar. Sus dos hermanos, Vlado y Lojze eran partisanos, mientras que Peter – el tercer hermano, era miembro de guardias cívicas, más tarde de la Guardia Nacional y perdió su vida trágicamente.

Los Kanc pronto recibieron la noticia sobre los sucesos trágicos de la familia Hudnik, que vivían cerca de ellos. En la casa de los Hudnik se alojó el ejército partisano en el otoño tardío de 1942, después de matar cruelmente a nueve miembros de familia. Más tarde la casa fue incendiada. Muchos años después de la guerra, Anica se encontró con Vera y Lojze Hudnik, los dos únicos sobrevivientes de la familia Hudnik, y llegaron a ser grandes amigos.

Anica se acuerda aún del asesinato de dos muchachos de Birtič de Dobrova. Los mataron temprano por la mañana cuando iban a misa de Asunción para repiquetear en la iglesia de Dobrova. Fueron matados por la sospecha que hubieran escapado del campamento, lo más probable de Šentvid o Teharje.

Anica cuenta también la historia increíble de un vecino cercano, los lugareños lo llamaron Zelovega. Él se escondía en los sótanos durante veinte años después de la guerra como prófugo, un tiempo en su casa y un tiempo en la de los vecinos. Su vida era difícil y tensa, porque en cada momento corría el peligro que pudieran descubrirlo. Los miembros de familia se ocuparon de él y le llevaban comida. Cuando se enfermó y murió el problema era cómo y dónde enterrarlo. Lo enterraron a escondidas, y su nombre pusieron en la lápida apenas después de la proclamación de la independencia de Eslovenia. A Anica le parece importante informar a las generaciones jóvenes sobre los acontecimientos en la guerra y sus consecuencias. Ruega a sus descendientes que conserven la fe, que les ayudará en las pruebas de la vida. La fe también para ella era el mayor apoyo en los tiempos difíciles. Con ella uno conserva gran optimismo, valentía y buen humor.

Papá y mamá, pronto después de su boda. Fotógrafo: Franc Kunc.
Foto tomada en el año 1943 ó 1944.
2da fila (de atrás hacia adelante), el primero a la derecha: Tone, el séptimo a la izquierda: ¿Albin de Gašper? – el hijo de la tía de Anica.
3ra fila, el duodécimo a la izquierda: Ludvik.
3ra fila, el segundo a la derecha: Jože Perčič – el catequista de Anica en Dobrova.
4ta fila, a la izquierda: el capellán Kokalj, ¿?, el cura Klopčič de Dobrova, Rožman, comandante, páter de Vič, el capellán Muzezič, sacerdote de Dobrova.
Foto tomada cuando el padre regresó de Carintia. Sin Tone y Ludvik en la foto. La foto fue tomada después del año 1945.
Detrás (de izquierda): Angelca, Franci, Mimi.
Delante: Rozka, Jože, mamá, papá, Ivan, Anica.

Grabado: 29 de marzo de 2022, Liubliana (Eslovenia)

Entrevista realizada por: Marta Keršič, cámara: Mirjam Dujo Jurjevčič

Preparación para la publicación: Marta Keršič y Mirjam Dujo Jurjevčič